lunes, 26 de febrero de 2007

abandono

El orgullo podrá reventarme la cabeza.

Yo esperaré y no haré esfuerzo que traicione también mi carne.

Yo no me moveré de mi cueva ácida.

Ácida, a causa del aire que penetro y profano al exhalar con hálito de infierno
palabras de maldición.

2 comentarios:

David Cortés dijo...

Sounds to me like Angry Romi :P

¿ro? dijo...

jajajajaj sí que lo estaba.